¡ENTÉRATE! Hammarby Sjöstad: del abandono a la sustentabilidad

Armando Iachini

Un buen plan y la motivación son factores fundamentales para conseguir grandes cosas. Hoy en día, Estocolmo puede contar con orgullo la historia de Hammarby Sjöstad, la primera comunidad sostenible de la nación sueca, que hace unos treinta años estaba en completo estado de abandono por sus altos niveles de contaminación.

Armando Iachini

Hammarby Sjöstad queda frente al Canal Sickla

El proyecto para recuperar a Hammarby Sjöstad surgió en la década de los noventa, cuando Estocolmo se postuló ante el Comité Olímpico Internacional para ser la ciudad anfitriona de los primeros juegos olímpicos del siglo XXI, comenta Armando Iachini. La capital de Suecia quedó entre las primeras cinco finalistas, pero el honor se lo llevó Atenas.

Los proyectos que se habían trazado para convertir a Estocolmo en una ciudad digna de la cita olímpica no se engavetaron, así que el ayuntamiento de la  capital sueca convocó a arquitectos, urbanistas e ingenieros para seguir en pie con un plan de recuperación para Hammarby Sjöstad, sector de la ciudad donde pensaban construir 10.000 viviendas, en parte por su localización estratégica frente al Canal Sickla.

Las deliberaciones sobre el futuro de Hammarby Sjöstad dio como resultado la idea de crear un circuito cerrado de metabolismo urbano, con el cual, a finales de la década de los noventa, se implementaron en esta comunidad una serie de medidas que hicieron posible su habitabilidad y su recuperación, apelando a alternativas sustentables.

Armando Iachini

Hoy en día esta comunidad funciona con energía 100% verd

Las aguas residuales se convierten en biogás y energía térmica, fuentes de combustible para la calefacción pública o para el servicio de transporte, explica Armando Iachini. Los edificios cuentan con paneles solares en el techo, lo que les permite a cada inmueble producir la energía necesaria para su funcionamiento autónomo, y en las calles hay un sistema de residuos ENVAC, mediante el cual la basura clasificada va a dar a un lugar común.

En la actualidad Hammarby Sjöstad tiene una historia que contar al mundo, y es un modelo a seguir para otras comunidades en materia de sustentabilidad.

Por Armando Iachini

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